martes, 21 de febrero de 2012

Charles Ives - Symphonies 2 & 3 (Dallas Symphony Chorus and Orchestra, Andrew Litton)


Charles Ives - Symphonies 2 & 3 (Dallas Symphony Chorus and Orchestra,  Andrew Litton) 

Mp3, 224 kpbs, 112 Mb


CD
Symphony No.2, for orchestra, S.2 (K.1A2)
01 I. Andante moderato 
02 II. Allegro molto (con spirito)
03 III. Adagio cantabile
04 IV. Lento maestoso
05 V. Allegro molto vivace

Symphony No.3 'The Camp Meeting', for orchestra, S.3 (K.1A3)
06 I. Old Folks Gatherin': Andante maestoso 
07 II. Children's Day: Allegro
08 III. Communion: Largo

09 General William Booth Enters into Heaven, for chorus, optional solo voice, chamber orchestra & percussion, S.181 (K.5B9)
arranged by John Becker (1886-1961)
Donnie Ray Albert - baritone
Dallas Symphony Chorus, directed by David R Davidson
Dallas Symphony Orchestra, con. Andrew Litton
Total time - 69'26



Charles Edward Ives

 (20 de octubre de 1874 – 19 de mayo de 1954) fue un compositor estadounidense de música clásica, reconocido ampliamente como uno de los primeros de trascendencia internacional. La música de Ives fue ampliamente ignorada durante su vida, y muchas de sus obras permanecieron sin tocarse por muchos años. Con el tiempo, Ives llegaría a ser considerado como uno de los "American Originals", un compositor que adoptó un estilo americano único, con tonadas folclóricas estadounidenses tejidas a largo de todas sus composiciones, y una inquieta búsqueda por las posibilidades musicales. Sus obras más conocidas son La Pregunta sin Respuesta para orquesta y Sonata "Concord" para piano.
Charles nació en Danbury, Connecticut, hijo de George Ives, un director de banda del Ejército de los Estados Unidos durante la Guerra Civil Estadounidense, y su esposa Mollie. Una experiencia significativa para Charles durante su infancia fue el asistir a las festividades locales, en las que por las calles de su ciudad la banda de su padre y otras bandas tocaban simultáneamente, hecho recogido en su composición Three Places in New England, entre otras. Las únicas lecciones musicales que recibió de su padre también tuvieron una gran importancia; George Ives tenía una visión muy abierta respecto de la teoría musical, y animaba a su hijo a experimentar en armonizaciones bitonales y politonales. De modo que Charles frecuentemente podía cantar una melodía en una tonalidad, mientras su padre lo acompañaba en otra. Fue de la mano de su padre que Charles también conoció la música de Stephen Foster. Ives llegó a ser organista de iglesia a los 14 años y escribió varios himnos y canciones para los servicios eclesiales, entre ellos sus Variations on "America" (Variaciones sobre "America").
ves se trasladó a New Haven en 1893, graduándose en la Escuela Hopkins. Luego, en septiembre de 1894, acudió a la Universidad de Yale, para estudiar con Horatio Parker. Aquí compuso en un estilo coral semejante al de su maestro, escribiendo música religiosa e incluso en 1896 hizo una canción para la campaña presidencial de William McKinley. El 4 de noviembre de 1894 el padre de Charles murió, lo que significó un duro golpe para el compositor, que había idealizado a su padre, y de quien en cierta manera recogió la semilla de la experimentación musical comenzada por él. Ives emprendió el curso estándar en Yale, llevando una extensa nómina de cursos, entre ellos griego, latín, matemáticas y literatura. Fue miembro de Delta Kappa Epsilon y de Wolf's Head, y presidente del Ivy Committee.3 Sus obras Calcium Light Night y Yale-Princeton Football Game muestran la influencia que tuvo el college en sus composiciones. Su Sinfonía n.º 1 la escribió como su tesis principal bajo la supervisión de Parker.
En 1898, después de su graduación en Yale, aceptó un puesto de $5 semanales como actuario en la Mutual Life Insurance Company de Nueva York, y se trasladó a un apartamento de soltero con varios amigos. Continuó su trabajo como organista de iglesia hasta 1906. En 1899 se cambió de empleo a la agencia Charles H. Raymond & Co., donde permaneció hasta 1906. En 1907, después de la quiebra de Raymond & Co., junto a su amigo Julian W. Myrick formaron su propia agencia de seguros Ives & Co., que posteriormente se convertiría en Ives & Myrick, donde permaneció hasta su retiro En su tiempo libre componía y, hasta su matrimonio, trabajó como organista en Danbury y New Haven además de en Bloomfield, Nueva Jersey y Nueva York.3 En 1907, Ives sufrió el primero de varios "ataques cardiacos" (como él y su familia los consideraron) que tendría en los años siguientes. Estos ataques pueden haber sido más de origen psicológico que físico. Al recuperarse de su ataque de 1907, Ives entró en uno de los periodos más creativos de su vida como compositor.
Después de casarse con Harmony Twitchell en 1908, se trasladaron a su propio apartamento en Nueva York. Tuvo un remarcable éxito en su carrera como asegurador, y continuó siendo un prolífico compositor hasta que sufrió otro de sus varios ataques al corazón en 1918, después del cual compuso muy poco, escribiendo su última obra, la canción Sunrise, en agosto de 1926.4 En 1922, Ives publicó sus 114 Songs que reflejan toda la amplitud de su obra como compositor -- contiene canciones artísticas, canciones que compuso durante su adolescencia y juventud, y canciones muy disonantes como The Majority.
De acuerdo con su esposa, un día a inicios de 1927, mientras bajaba las escaleras de su casa con lágrimas en los ojos, le dijo que ya no podía componer más, "ya nada me suena bien". Ha habido numerosas y avanzadas teorías para comprender el silencio de sus últimos años, que parecen tan misteriosos como las últimas décadas de la vida de otro compositor, el finlandés Jean Sibelius, quien también dejó de componer alrededor por el mismo tiempo. Si bien Ives dejó de componer, y fue cada vez más afectado por sus problemas de salud, continuó revisando y refinando sus obras anteriores, además de planificar los estrenos de su música. Después de continuar sus problemas de salud, entre ellos la diabetes, en 1930 se retiró de su negocio de seguros, lo que le dio más tiempo para dedicarse a su obra musical, pero no fue capaz de componer nueva música. Durantes los años 1940 revisó su Sonata Concord, publicándola junto al volumen de prosas, Essays Before a Sonata en 1947.
Ives murió en 1954 en Nueva York.
Ives fue educado en Yale, y su Sinfonía n.º 1 muestra su acogimiento a las fórmulas académicas requeridas para escribir en forma Sonata a fines del siglo XIX, así como un fulgor iconoclasta, con un segundo tema que implica un dirección armónica distinta. Su padre era director de banda, y como sucedió con Hector Berlioz, Ives tenía una fascinación por la música al aire libre y por la instrumentación. Sus tentativas de fundir estos dos pilares musicales, y su devoción por Beethoven, fijarían la dirección de su vida musical.
Ives publicó una gran colección de sus canciones, muchas de las cuales tenían partes pianísticas que recogen varios de los movimientos modernistas que se iniciaban en Europa, entre ellos la bitonalidad y la pantonalidad. Él era un dotado pianista, capaz de improvisar en una gran variedad de estilos, incluyendo los que entonces eran absolutamente nuevos. Aunque ahora es mejor conocido por su música orquestal, compuso dos cuartetos de cuerda y varias obras de música de cámara. Su trabajo como organista lo llevò a escribir Variaciones sobre "América" en 1891, que estrenaría en un recital de celebración por el 4 de julio. Esta obra toma la melodía del himno nacional del Reino Unido God Save the Queen, para una serie de variaciones bastante estándares pero ingeniosas. Una de las variaciones es al estilo de una polonesa mientras que otra, agregada años después de terminada la composición original de la obra, es probablemente el primer uso de la bitonalidad de Ives. William Schuman hizo un arreglo para orquesta de esta obra en 1964
Ives compuso dos sinfonías, pero fue con The Unanswered Question (La pregunta sin respuesta, 1908), escrita para la combinación muy inusual de trompeta, cuatro flautas y cuarteto de cuerda, que creó un maduro mundo sonoro que se convertiría en su estilo personal. Las cuerdas (ubicadas fuera de escena) tocan muy suavemente una música como de coral a lo largo de la obra, mientras que la trompeta (colocada detrás del auditorio) toca varias veces un breve motivo que Ives describió como "la Eterna Pregunta de la Existencia". Cada vez que la trompeta pregunta, recibe la respuesta de un estridente ataque de las flautas (en escena), menos en la última, por ello el título. La obra es típica de Ives — yuxtapone varios elementos dispares, que aparecen conducidos por una narrativa de la que nunca terminamos de estar conscientes, y es muy misteriosa. Posteriormente escribió una versión orquestal que se convertiría en una de sus obras más populares.
Obras como The Unanswered Question estuvieron ciertamente influidas por los escritores trascendentalistas de Nueva Inglaterra, Ralph Waldo Emerson y Henry David Thoreau.4 Éstos tuvieron una influencia muy importante para Ives, como lo reconoció en su Sonata para piano n.º 2: Concord, Mass., 1840–60 (1909–15), que describió como una "impresión del espíritu del trascendentalismo que está asociada en las mentes de muchos con Concord, Mass., hace más de medio siglo... recogidas en las imágenes impresionistas de Emerson y Thoreau, un esbozo de los Alcotts, y un scherzo que supuestamente ha de reflejar una ligera cualidad que a menudo se encuentra en el lado fantástico de Hawthorne."
La sonata es posiblemente la obra para piano solo más conocida de Ives (aunque debería observarse que tiene partes opcionales para viola y flauta). Rítmicamente y armónicamente, es típicamente aventurada, y demuestra el cariño de Ives por las citas — en varios momentos aparece el motivo inicial de la Sinfonía n.º 5 de Beethoven. También contiene algunos de los ejemplos más asombrosos de experimentalismo de Ives: en el segundo movimiento, ordena al pianista que use una barra de madera de 14¾ pulgadas (37.5 cm) para producir un gran clúster.
Quizás la obra orquestal más destacable de Ives sea su Sinfonía n.º 4 (1910–16). La lista de fuerzas requerida para interpretar sólo esta obra es extraordinaria; además de una inmensa orquesta sinfónica, la obra requiere una gran sección de percusión, dos pianos (uno afinado a un cuarto de tono del otro), un órgano, un grupo adicional de cuerdas a la distancia, un gran coro, tres saxofones opcionales y finalmente un "órgano etéreo" (no está muy claro a qué se refería Ives con él, pero generalmente son usados un theremín o un sintetizador). El programa de la obra recuerda al de The Unanswered Question — Ives dijo que la obra es "una pregunta que indaga sobre el 'Qué' y el 'Por qué' que el espíritu humano pide de la vida". El uso de la cita es también frecuente, y no se queda corta en efectos novedosos. Por ejemplo, en el segundo movimiento, un tremolando es tocado por toda la orquesta. En el movimiento final, hay una suerte de "lucha musical" entre sonidos discordantes y la música tonal más tradicional. Eventualmente entra un coro sin palabras, el modo se hace más calmado, y la obra termina tranquilamente con la percusión sola tocando.
La sinfonía no fue interpretada por completo hasta 1965, casi 50 años después de haber sido terminada, 11 años después de la muerte del compositor.
Ives abandonaría el material para su inconclusa Sinfonía del Universo, que fue incapaz de unir en vida pese a dos décadas de trabajo. Esto se debió tanto a sus problemas de salud como a su cambiante concepción de la obra. Ha habido varios intentos de terminarla o realizar una versión interpretable. Sin embargo, ninguna ha encontrado el modo de recibir una interpretación general. La sinfonía toma las ideas de la Sinfonía n.º 4 pero en un nivel más elevado, con complejos ritmos cruzados, difíciles capas de disonancias y combinaciones inusuales de instrumentos.
Entre las obras de cámara de Ives está el Cuarteto de cuerda n.º 2, donde las partes están a menudo escritas en los extremos del contrapunto, desde puntiagudas disonancias en el movimiento titulado "Arguments" a lo trascendentalmente lento. Este rango por los extremos es frecuente en la música de Ives — el fragor y la disonancia machacadoras con la quietud lírica — y conducido en una relación de secciones que se van deslizando dentro y fuera de sí unas con otras. El idioma de Ives, como el de Mahler, emplea líneas melódicas bastante independientes. Se considera difícil de tocar debido a que muchas de las típicas señales para los intérpretes no están presentes. Esta obra tuvo una clara influencia sobre el Cuarteto de cuerda n.º 2 de Elliott Carter, que es similarmente una conversación teatral a 4 voces.

Muchas gracias a todos.

Karl

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